¿Qué ES LA INTELIGENCIA EMOCIONAL?
Te responderé con otras preguntas, para no variar.
¿Por qué algunas personas parecen dotadas de un don especial que les permite vivir bien, aunque no sean las que más se
destacan por su inteligencia?
¿Por qué no siempre el alumno más inteligente termina siendo el más exitoso?
¿Por qué unos son más capaces que otros para enfrentar contratiempos, superar obstáculos y ver las dificultades bajo
una óptica distinta?
La respuesta está en las emociones y en la
capacidad para entenderlas y manejarlas: la Inteligencia Emocional
es parte de nuestra inteligencia. Y realmente es tan importante ó más que la otra “inteligencia” entre comillas.
Por ejemplo el caso de personas que aún no teniendo nada de estudios han llegado a lo más alto.
El término Inteligencia Emocional se refiere a la capacidad humana de
sentir, entender, controlar y modificar estados emocionales en uno mismo y en los demás. Inteligencia emocional no es ahogar las emociones, sino dirigirlas y equilibrarlas.
Existe una frase que nos viene al dedillo:
Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo.
Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito
justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo".
¿Pero que es una
emoción?
Ira, miedo, felicidad, amor, sorpresa, disgusto y tristeza son las siete emociones.
Y nuestras emociones más profundas, más duraderas las llamamos sentimientos.
Has hablado de sentimientos. No solemos hablar de los
nuestros.
Es importante el contar como nos sentimos.
"Hablar de sentimientos ayuda estar capacitados para controlarlos
y a no ser irreflexivos. Se ha comprobado que el hecho de hablar sobre las propias emociones tiene un efecto sedante sobre el sistema nervioso."
Me decías que hay veces en las que no sabemos como estamos. Como nos
encontramos.
¿Cómo es eso?
Si yo te pregunto ¿Cómo estás? ¿Cómo te encuentras? Me responderás de todo, muy ocupado, cansado, hasta el cuello, con
mucho trabajo, infinidad de respuestas, pero no solemos responder como nos sentimos realmente ni a las personas que nos importan y a las que tenemos confianza. No digo a un extraño.
Es que ni se nos ocurre pensar en responder algo así.
Una vez que somos capaces de preguntarnos a nosotros mismos ¿Cómo estamos? Y realmente tener un dialogo
profundo, reconociendo nuestros diferentes sentimientos, nuestra posibilidad de controlarlos es mucho
mayor.
¿Por qué es importante hacerlo?
Porque su estado anímico
influencia en gran medida lo que usted haga. Cuando usted está triste, se
mostrará retraído. Cuando está contento, derrochará buen humor. Pero si usted no sabe cómo está, entonces tampoco sabe cuál es su forma de actuar más probable, y por tanto, no
estará seguro de cómo ponerla en práctica.
El mapa cerebral de la emoción y los
hemisferios.
Cuéntanos sobre los hemisferios
cerebrales.
Para todos es conocido que el cerebro humano está constituido por dos hemisferios, pero no todos saben las funciones
que ellos cumplen.
Vamos a intentar explicarlo de una manera sencilla.
El hemisferio izquierdo maneja la lógica y todo lo relacionado con ella, es
Decir, es el hemisferio del pensamiento analítico, cuantitativo, racional y verbal. ES más utilizado por contables,
técnicos, etc.
El hemisferio derecho es el hemisferio del pensamiento holístico, intuitivo, imaginativo y conceptual, es decir, es el
hemisferio de las emociones y la creatividad. Mas usado por escultores, pintores, entre otros, pero no solamente.
El predominio de uno de los hemisferios determina, por consiguiente,
las
conductas que la persona tendrá al enfrentarse a sí mismo y su medio. Por ejemplo, una persona con predominio del
hemisferio izquierdo posiblemente razone todo paso a paso antes de tomar una decisión y busque la mayor cantidad de información posible, a diferencia de una persona con predominio del hemisferio
derecho, que posiblemente tome decisiones por lo que siente y no por lo que piensa. Esto es lo que se llama a personas tipo liebre y tipo tortuga.
Asimismo, una persona con predominio del hemisferio izquierdo, se
orienta hacia actividades de carácter científico y una con predominio derecho por actividades de tipo artístico.
Claramente, nuestra sociedad occidental ha privilegiado la utilización del hemisferio izquierdo, a través de una
educación de corte científico y una elevada valoración social por las profesiones ligadas a esta área, relegando de paso aquellas vinculadas al hemisferio derecho y, por ende, limitando el
desarrollo de habilidades relacionadas a este hemisferio.
Componentes de la inteligencia
emocional
Para lograr que nuestras emociones jueguen a favor de nosotros y que guíen nuestro comportamiento con el fin de
alcanzar mejores resultados, es que se desarrolló el concepto de inteligencia emocional, el cual comprende y se desarrolla en cinco áreas fundamentales de habilidades:
1. Conocer las propias emociones. La conciencia de uno mismo. El reconocer un sentimiento mientras ocurre, es la clave de
la inteligencia emocional. Una mayor certidumbre con respecto a nuestras emociones es una buena guía para las elecciones vitales, la falta de esta habilidad nos deja a merced de nuestras emociones.
En el proceso de autoconocimiento o autoexploración, es importante tener en cuenta:
• Que es la valoración y no el comportamiento del otro lo que causa nuestra
reacción.
• Ser muy conscientes de que nuestra valoración es sólo nuestra.
• Aceptar que las valoraciones están sujetas a cambio.
2. Manejar las
emociones. Se basa en la capacidad anterior. Las personas que saben serenarse y librarse de la ansiedad, irritación o melancolías excesivas, se recuperan con
mayor rapidez de los reveses de la vida, a diferencia de aquellas que poseen un menor control y que, por ende, caen constantemente en estados de inseguridad. Cuando deseamos orientar nuestro
esfuerzo en la solución de un problema que se nos plantea, necesitamos tomar el mando de nuestros pensamientos y emociones, pero eso no significa
ahogarlas o reprimirlas. Ni mucho menos
3.
Automotivación. Las personas que saben controlar la
impulsividad y esperar para obtener su recompensa, cumplen con sus objetivos y están conformes con sus logros. Dirigir las emociones para conseguir un objetivo permite mantener los esfuerzos,
actuar en forma más creativa y desarrollar, por consiguiente, una mayor productividad y eficacia
4.
Empatía. La capacidad para reconocer las emociones de los
demás, saber qué quieren y qué necesitan, es la habilidad fundamental para establecer relaciones sociales y vínculos personales. Dentro de este marco de relaciones interpersonales, algunos
indicadores que deben considerarse son:
• Asertividad: en Gestión de la Inteligencia Emocional, a la asertividad le damos una
acepción especial, basada en la habilidad de mantener nuestros derechos, opiniones, creencias y deseos, respetando al mismo tiempo las del otro, lo que contrasta con la agresividad, que no las
tiene en cuenta, o la pasividad, que ignora las propias. Ya hablamos en otro programa sobre esta habilidad.
• Escucha activa: De la que hablaremos en otro programa.
5. Manejar las
relaciones. Esto significa saber actuar de acuerdo con las
emociones de los demás y de producir sentimientos en los demás: Para ello resulta útil considerar lo siguiente:
• Separar las personas de los temas.
Una frase para pensar y terminar como
siempre:
Bueno, hoy te daré dos por una.
“Tanto si cree que no puede como si cree que no puede tiene usted razón”
Henry Ford.
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