Tomar el control - Su sistema de auto-dominio
14.- Influencia definitiva: su sistema de dominio
Si quiere cambiar cualquier cosa en su vida, debe cambiar su forma de actuar o su forma de sentir. De ambas opciones, cambiar cómo usted se siente acerca de lo que ocurre en su vida, es mucho más poderoso, ya que al hacerlo, automáticamente cambiará su forma de actuar.
Hay cinco elementos que afectan cómo se siente una persona:
1.- El estado mental y emocional en el que se encuentra cuando haga una evaluación de sus sentimientos.
2.- Las preguntas que se hace para la evaluación, pueden tener una fuerte influencia sobre las respuestas dadas.
3.- Su sistema de valores influye en cómo se siente. Siempre que se dirija a un valor positivo, se sentirá bien.
4.- Sus creencias determinan las expectativas y proporcionan una base para realizar otras evaluaciones.
5.- Las experiencias de referencia sirven para refinar y mejorar los valores y creencias, alentándolo a hacerse diferentes preguntas y a moverse hacia nuevas direcciones.
Un cambio en cualquiera de uno de estos cinco elementos, tendrá un poderoso efecto en la forma en que usted piensa, siente y se comporta. Una fuerza poderosa para moldear su destino.
15.- Valores de vida: su propia brújula
Usted puede cambiar el rumbo de su vida con solo realinear sus valores, para que reflejen de forma más precisa su destino final. Los valores de una persona guían cada una de sus decisiones, y poseen la clave para su destino final y sus logros en la vida.
Todas las decisiones que toma una persona en su vida pueden verse como una proclamación de sus valores. El momento difícil ocurre cuando aparece la confusión acerca de cuál de las alternativas que se le presentan va más en línea con sus valores. Los valores bien empleados, actúan como imanes, llevándonos hacia aquellos que tenemos en alto y alejándonos de los que nos desagradan y queremos evitar a toda costa.
La clave para la felicidad a largo plazo, es vivir con sus propios ideales. Muchos gastan más tiempo preocupándose por “lo que tengo” que por “quién soy”. Saber “quién soy” tiene una influencia mucho más determinante sobre cómo utilizamos nuestras vidas y finalmente sobre lo que tenemos.
Los valores son la brújula que guiará a toda persona a su destino final. Para tener un control firme y positivo sobre sus valores, pruebe hacer los siguientes ejercicios:
1.- Siéntese y escriba una lista de los diez valores principales que usted posee ahora, en orden de importancia. Responda la pregunta: ¿qué es lo más importante para mí en la vida?
2.- Examine con cuidad su lista, ¿existe algún conflicto? Por ejemplo, ¿tiene dos valores en la lista que son opuestos, pero están muy cerca en su orden de prioridad? Esto puede desatar graves conflictos - debe reorganizar sus prioridades para evitarlos.
3.- Luego, escriba su respuesta a la siguiente pregunta: ¿cuáles deben ser mis valores para alcanzar el verdadero destino que deseo y merezco? Colóquelos en orden de importancia.
4.- Ahora elabore una nueva lista de valores en los que usted pueda trabajar para lograr las acciones de su vida. La nueva lista será, por lo general, una combinación de sus valores presentes, y aquello adicionales que requiere para alcanzar exitosamente su objetivo final.
Los valores pueden ser de dos tipos: aquellos que usted desea y que lo llevan hacia adelante y aquellos que quiere evitar. Puede repetir el mismo ejercicio, para desarrollar una lista de valores que usted desee evitar totalmente.
16. Reglas
Muchas personas viven, sin darse cuenta, sometidos a una cantidad de reglas auto-impuestas – condiciones que, de lograrse, les otorgan el permiso para sentirse bien, y si no, les permite sentirse mal. Como estas reglas son auto-impuestas, para pasar más tiempo sintiéndose bien, haga un nuevo sistema de reglas personales que sean alcanzables en forma realista, independientemente de las acciones de los demás.
Muchas de las reglas internas de la gente son tomadas de la sabiduría popular. Una forma más positiva y racional es tomar el control sobre su propio sistema de reglas interno, con el objetivo de crear un número de normas poderosas que le hagan sentirse bien y unas pocas normas que le especifiquen cuando se siente mal.
Las reglas positivas deben estar basadas en aquello sobre lo que usted tiene control, no en eventos externos.
Al establecer sus propias reglas:
1.- Diséñelas para que esté en control y para que el mundo externo tenga poca influencia sobre como usted se sienta.
2.- Establézcalas de manera que sea muy fácil sentirse bien y muy difícil llegar a sentirse mal. Déle a su nuevo sistema de reglas una predisposición positiva.
3.- Evite el conflicto entre las reglas. Asocie altos niveles de dolor con alguna regla antigua y poco relevante; reemplácela con las positivas, que tienen un alto contenido de placer.
4.- Tómese el tiempo para comunicar y explicar su sistema de reglas a aquellos que se encuentran cercanos a usted. Pídales que le ayuden a vivir bajo esas reglas positivas.