1.- lo primero es saber que soy capaz y que estoy totalmente convencido de llegar al objetivo que nos hemos fijado.
2.- Tenemos que ser conscientes y aceptar que la vida está llena de dificultades y problemas.
No debemos perder el tiempo en lamentaciones inútiles que no nos llevan a nada y morderles en el cuello a los problemas para acabar cuanto antes con ellos.
3.- El universo está regido por la ley de las compensaciones y del equilibrio. Como el yin y el yang.
Como la noche sigue al día ó como tras el uno llega el dos.
Es la convicción de que por cada hecho negativo que aparece en nuestras vidas, surge un hecho igual pero a la inversa. Totalmente positivo.
Y además que tenemos que ser totalmente conscientes de este hecho y de descubrir siempre algo positivo en todo lo negativo para poder así, aprender de ellos.
4.- La única diferencia entre una vida de éxitos y una vida de fracasos es la actitud que tengamos ante nuestra vida.
Para ello tenemos que tener en cuenta que los tres pilares son: en primer lugar el tiempo. Ya que sin él no existe nada. Nunca desaprovecharlo.
En segundo lugar las ganas y el entusiasmo.
Y en tercer y no por ello menos importante la perseverancia. La perseverancia, la tozudez y la persistencia serán nuestros mejores aliados.
El hombre animado por un resuelto propósito debe cumplirlo. Nada puede prevalecer contra una voluntad que empeña hasta la vida en su cumplimiento.
B. Disraeli